5. Análisis
El proceso fue significativo, porque logró evidenciar la teoría aplicada con la realidad. En
general, se logró durante todo el proceso observar como “el crecimiento” en sí es un proceso
creativo, porque implica la imaginación de ideas originales y valiosas, además, implica la
evolución y desarrollo del talento, es decir, encontrar la pasión que dirija con alegría su quehacer.
Ahora bien, el plantar una semilla y generar las condiciones necesarias para que se de el crecimiento adecuado de una planta es muy difícil, requiere mucho cuidados, no sólo para el crecimiento natural, sino que también evitar que agentes externos como pájaros o perros generen una cultura de competencia o individualismo, lo cual se asemeja muy bien, cual metáfora, para comprender que los procesos de promoción de la creatividad y talento necesitan ambientes educativos que tengan propósito, que sean respetuosos y desordenados a la vez y que permitan la autonomía del estudiantado.
En lo particular el no lograr que la semilla de Monserrath alcanzara germinar fue muy frustrante, ya que, a pesar de los cuidados como comprar los mejores nutrientes para ella y dar lo mejor para que sucediera no se tuvo éxito, probablemente, por los accidentes, los animales, que en más de una ocasión interrumpieron el proceso, y el poco conocimiento que se tenía de las condiciones necesarias y sobretodo el tiempo que requería el crecimiento en nuestro país.
Por lo tanto, el proyecto y este resultado “negativo” ayudó a comprender que los profesos creativos no son sólo biológicos (no dependen de una semilla nada más), sino que también los elementos socioculturales son básicos, a lo cual Piedra (2014, p. 61) resume al afirmar que “Es evidente que el entorno o el contexto para los sistemas son simplemente vital, (...) o el contexto llega a ser parte de nosotros a pesar de lo invisible que nos parece ser”, por lo que las personas profesionales en psicopedagogía deben velar por que no se imponga un curriculum que presente impertinencia cultural.
Por otro lado, el avance en la observación creativa permitió ver el proceso del crecimiento de otra planta, Tania, en la que no fue necesario comprar alimentos o fibras de coco, ya que con tierra normal y agua la planta logró crecer, junto con otras como una comunidad, lo cual propició entender que no siempre el mismo ambiente, por más que se intente, genera los mismos efectos en en todas las personas, a veces, se necesita esperar más por las diversas
Ahora bien, el plantar una semilla y generar las condiciones necesarias para que se de el crecimiento adecuado de una planta es muy difícil, requiere mucho cuidados, no sólo para el crecimiento natural, sino que también evitar que agentes externos como pájaros o perros generen una cultura de competencia o individualismo, lo cual se asemeja muy bien, cual metáfora, para comprender que los procesos de promoción de la creatividad y talento necesitan ambientes educativos que tengan propósito, que sean respetuosos y desordenados a la vez y que permitan la autonomía del estudiantado.
En lo particular el no lograr que la semilla de Monserrath alcanzara germinar fue muy frustrante, ya que, a pesar de los cuidados como comprar los mejores nutrientes para ella y dar lo mejor para que sucediera no se tuvo éxito, probablemente, por los accidentes, los animales, que en más de una ocasión interrumpieron el proceso, y el poco conocimiento que se tenía de las condiciones necesarias y sobretodo el tiempo que requería el crecimiento en nuestro país.
Por lo tanto, el proyecto y este resultado “negativo” ayudó a comprender que los profesos creativos no son sólo biológicos (no dependen de una semilla nada más), sino que también los elementos socioculturales son básicos, a lo cual Piedra (2014, p. 61) resume al afirmar que “Es evidente que el entorno o el contexto para los sistemas son simplemente vital, (...) o el contexto llega a ser parte de nosotros a pesar de lo invisible que nos parece ser”, por lo que las personas profesionales en psicopedagogía deben velar por que no se imponga un curriculum que presente impertinencia cultural.
Por otro lado, el avance en la observación creativa permitió ver el proceso del crecimiento de otra planta, Tania, en la que no fue necesario comprar alimentos o fibras de coco, ya que con tierra normal y agua la planta logró crecer, junto con otras como una comunidad, lo cual propició entender que no siempre el mismo ambiente, por más que se intente, genera los mismos efectos en en todas las personas, a veces, se necesita esperar más por las diversas
situaciones que enfrentan o por los ritmos de aprendizajes diferentes; además, deja claro que la
creatividad no consiste en tener los mejores instrumentos o las clases más caras, sino que se
relaciona con explotar el talento que se descubra en cada individuo.
En la misma línea, aunque sea de manera simbólica, el hecho de que ver el proceso de crecimiento exitoso de una planta que compartía con otras, hace recordar que “el nivel de los conocimientos adquiridos en procesos de aprendizaje por cooperación son mucho mejor y más duraderos que si solamente se aprende a nivel individual o de forma aislada” (Piedra, 2014, p. 2); no se puede aseverar que esa particularidad marcara la diferencia en las plantas, pero si ejemplifica, concretamente en los procesos de aprendizaje humanos, que la comunidad, la cooperación heterotécnica y la socialización son indispensables para la creación de ideas novedosas y con valor social.
En general, desde la psicopedagogía, el crecimiento o no de las plantas de este proyecto ayudó a entender de una manera muy vivida que en los procesos de aprendizaje en los que la persona docente se posiciona en un rol de facilitador, en una visión horizontal de la educación, es más tendiente a promover una cultura de creatividad, porque se aprende de una forma integral cuerpo, palabras y emociones, pero no sólo aprende el estudiante sino que también el proceso fortalece a la persona especialista y encargada del crecimiento académico.
De hecho, desde el rol de estudiante de maestría, este proyecto fue un claro ejemplo de que “En los procesos de formación humanos las emociones se asocian a contenidos cognitivos y potencian los recuerdos, se sabe que en nosotros las asociaciones de conocimientos se da por mediación de las emociones” (Piedra, 2010, p. 319), ya que la frustración de no ver a Monserrath crecer y la felicidad y entusiasmo de ver a Tania y a sus compañeras germinar afirma que el incluir técnicas pedagógicas que tomen en cuenta o promuevan la vivencia de emociones realmente son significativas, porque fijan el contenido a las estructuras cognitivas del estudiantado.
En relación con lo anterior, la lección más importante aprendida es que para lograr promover la creatividad y ver crecer el talento del estudiantado el o la psicopedagoga debe implicarse en el proceso y enseñar-aprender el manejo de emociones, palabras e ideas, incluso permitirse escuchar su intuición, ya que ni la creatividad ni la intuición son procesos mágicos o
En la misma línea, aunque sea de manera simbólica, el hecho de que ver el proceso de crecimiento exitoso de una planta que compartía con otras, hace recordar que “el nivel de los conocimientos adquiridos en procesos de aprendizaje por cooperación son mucho mejor y más duraderos que si solamente se aprende a nivel individual o de forma aislada” (Piedra, 2014, p. 2); no se puede aseverar que esa particularidad marcara la diferencia en las plantas, pero si ejemplifica, concretamente en los procesos de aprendizaje humanos, que la comunidad, la cooperación heterotécnica y la socialización son indispensables para la creación de ideas novedosas y con valor social.
En general, desde la psicopedagogía, el crecimiento o no de las plantas de este proyecto ayudó a entender de una manera muy vivida que en los procesos de aprendizaje en los que la persona docente se posiciona en un rol de facilitador, en una visión horizontal de la educación, es más tendiente a promover una cultura de creatividad, porque se aprende de una forma integral cuerpo, palabras y emociones, pero no sólo aprende el estudiante sino que también el proceso fortalece a la persona especialista y encargada del crecimiento académico.
De hecho, desde el rol de estudiante de maestría, este proyecto fue un claro ejemplo de que “En los procesos de formación humanos las emociones se asocian a contenidos cognitivos y potencian los recuerdos, se sabe que en nosotros las asociaciones de conocimientos se da por mediación de las emociones” (Piedra, 2010, p. 319), ya que la frustración de no ver a Monserrath crecer y la felicidad y entusiasmo de ver a Tania y a sus compañeras germinar afirma que el incluir técnicas pedagógicas que tomen en cuenta o promuevan la vivencia de emociones realmente son significativas, porque fijan el contenido a las estructuras cognitivas del estudiantado.
En relación con lo anterior, la lección más importante aprendida es que para lograr promover la creatividad y ver crecer el talento del estudiantado el o la psicopedagoga debe implicarse en el proceso y enseñar-aprender el manejo de emociones, palabras e ideas, incluso permitirse escuchar su intuición, ya que ni la creatividad ni la intuición son procesos mágicos o
de orden sobrenatural, sino que, de acuerdo con Aguzzi, (s.f., p. 1), “son dispositivos
evolutivamente desarrollados que han permitido (...) tener mejores mecanismos de
adaptación al medio y más recursos de navegación social, permitiendo (...) mejores
capacidades en la toma de decisiones y la solución de problemas".
En otras palabras, la experiencia del proyecto indica que los contenidos aprendidos en el curso, se deben aplicar para las personas educandas y, también, para los profesionales, ya que estimula la imaginación, es decir, el “acto de manipular la información que nos llega por medio de los sentidos y (...) la habilidad que consiste en poder formar nuevas imágenes y sensaciones en la mente a partir de percepciones obtenidas previamente” (Aguzzi, s.f., p. 6), lo cual es indispensable en el pensamiento creativo, porque permite pensamientos laterales, complejos y emergentes en los que se cuestiona y busca ideas o caminos nuevos.
Para finalizar, gracias a la ejecución y análisis de este proyecto se reafirma que si no se cambia la mentalidad en los temas de creatividad desde la facilitación del aprendizaje y se dejan atrás estructuras castrantes, individualistas y competitivas será difícil la aplicación de la imaginación y por ende de la creatividad aprovechando el talento de la comunidad de aprendizaje, es decir, será menos frecuente la realización de productos y proyectos de valor social.
En otras palabras, la experiencia del proyecto indica que los contenidos aprendidos en el curso, se deben aplicar para las personas educandas y, también, para los profesionales, ya que estimula la imaginación, es decir, el “acto de manipular la información que nos llega por medio de los sentidos y (...) la habilidad que consiste en poder formar nuevas imágenes y sensaciones en la mente a partir de percepciones obtenidas previamente” (Aguzzi, s.f., p. 6), lo cual es indispensable en el pensamiento creativo, porque permite pensamientos laterales, complejos y emergentes en los que se cuestiona y busca ideas o caminos nuevos.
Para finalizar, gracias a la ejecución y análisis de este proyecto se reafirma que si no se cambia la mentalidad en los temas de creatividad desde la facilitación del aprendizaje y se dejan atrás estructuras castrantes, individualistas y competitivas será difícil la aplicación de la imaginación y por ende de la creatividad aprovechando el talento de la comunidad de aprendizaje, es decir, será menos frecuente la realización de productos y proyectos de valor social.
Comentarios
Publicar un comentario